Las cifras de la CVR en el 2019

TL;DR El nuevo análisis y crítica del trabajo de estimación de víctimas mortales de la Comisión de la Verdad y Reconciliación del Perú, por S. Rendón, contiene severas fallas técnicas y conclusiones insostenibles. Lea nuestra respuesta (en inglés):

Manrique-Vallier and Ball (2019), “Reality and Risk: a Refutation of S. Rendon’s Analysis of the Peruvian Truth and Reconciliation Commission’s Mortality Study.”  (apéndice técnico)

En el Período 1980-2000 el Perú experimentó un cruento conflicto armado interno, protagonizado principalmente por el autodenominado Partido Comunista del Peru Sendero Luminoso (SLU) y los agentes del estado peruano (EST). En 2003, investigadores y analistas del HRDAG y de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación del Perú (CVR) estimaron la mortalidad del conflicto combinando la información de la CVR con otras cinco bases de datos, y utilizando el método estadístico conocido como Captura-Recaptura (CR). Las estimaciones se estratificaron por ubicación y perpetrador. Los hallazgos de la CVR, que más de 69,000 personas murieron en el conflicto y que el perpetrador responsable de la mayoría de las muertes fue Sendero Luminoso conmocionaron al país.

Asesinatos cometidos por Sendero Luminoso fueron escasamente documentados por todas las bases de datos excepto por la de la CVR. Esta falta de datos y, especialmente, la resultante falta de traslape entre las fuentes, hizo que nuestro procedimiento de estimación (llamado Captura-Recaptura o Estimación de múltiples sistemas) sea difícil o inaplicable para estimar las muertes atribuibles a SLU. Por lo tanto, en lugar de tratar de obtener estimaciones para Sendero Luminoso usando CR directamente, la CVR primero estimó un total que incluía los asesinatos del el estado y Sendero Luminoso, luego del sólo el estado, y finalmente los asesinatos de Sendero Luminoso por sustracción.

En un nuevo artículo, Silvio Rendón critica este procedimiento como “inusual” y propone  en cambio estimar los pocos (9 de 59) estratos con datos suficientes para permitirlo, y extrapolar estos resultados a los 50 restantes.<

Mi colega, el Dr. Daniel Manrique Vallier, y yo hemos escrito una respuesta. Un borrador de nuestro documento se puede descargar aquí, y un suplemento técnico más detallado aquí. Nuestro documento se encuentra actualmente bajo revisión de pares en la misma revista que publicó el artículo de Rendón, y esperamos verlo publicado en las próximas semanas. Estamos haciendo público el borrador con el permiso del editor de la revista.

Creemos que el análisis, los métodos y las conclusiones de Rendón son incorrectos. Nos basamos en tres razones:

(i) sus resultados contradicen los datos disponibles: los resultados de Rendón arrojan un número de víctimas menor que el número de víctimas *documentadas* en la actualidad. Esto significa que los resultados de Rendón son incorrectos;
(ii) el método de estimación tiene fallas fundamentales: el acto de escoger las localidades sobre las que hay suficientes datos para aplicar el método de Captura-Recaptura y extrapolar de ellas resulta en un sesgo estadístico. Acá consideramos pertinente hacer notar que ésta fue la razón por la que la CVR desestimó esta estrategia en el 2003.
y (iii) cuando comparamos el desempeño de los dos métodos (Rendón y la CVR) usando técnicas de la teoría de decisión estadística, notamos el método de Rendón es consistentemente inferior a la del de la CVR. En nuestra opinión esto explica por qué Rendón obtiene resultados absurdos.

Coincidimos en que es necesario revisar y mejorar el trabajo de la CVR. Este análisis fue realizado en el 2003 y creemos que hay aspectos que podrían plantearse de otras maneras. Es más, en la actualidad hay muchos más datos disponibles, y la teoría estadística ha avanzado significativamente.

Sin embargo, del hecho de que haya cosas que puedan mejorarse no se sigue que cualquier alternativa sea preferible. Planteamientos alternativos tienen que, como mínimo, funcionar por sí mismos: tienen que ser estadísticamente correctos, y deben producir resultados verosímiles—o por lo menos no imposibles. Además, si han de contribuir algo a la discusión, deberían tener alguna ventaja sobre el original que no sea simplemente ser más obvios. El trabajo de Rendón carece de estos tres requisitos.